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Bienvenidos a MUNDOWHISKY

El whisky es considerado por muchos, la bebida más noble y compleja entre los licores. En MUNDOWHISKY haré un recorrido por el mundo de esta agua de vida, analizando variedades de diferentes países, estilos y edades, para poder así compartir con ustedes la historia, características y el encanto del licor más importante. Además encontrarán anécdotas, experiencias, notas de cata, puntajes y artículos. Los invito a destapar esta página y consumirla hasta el final.


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lunes, 28 de marzo de 2011

Aprendiendo a catar whiskies

Así como al momento de disfrutar una bebida no necesitamos de nada más que una buena botella, buenos amigos y cualquier disculpa para festejar. Para tomar whisky el único consejo es el siguiente: tómelo como a usted más le gusta y no se complique, la cosa cambia cuando vamos a “catar” un producto. Para catar un whisky se necesita ciertos elementos básicos comenzado por una copa tipo “Jerez u Oporto” son copas pequeñas de cristal con forma de tulipán que ayudan a que los aromas permanezcan por más tiempo y no se evaporen tan rápido como el tradicional vaso corto. También tendrá que tener a la mano una pequeña jarra de agua pura a temperatura ambiente sin hielo.

Primero sirva una tercera parte de la copa con el whisky que se va a catar. Observe el color y su densidad. A medida que los whiskies se añejan o declaran una edad mayor, van a presentar una densidad más alta, por lo tanto más cuerpo. Sostenga la copa a la luz, o contra una servilleta blanca y admire su color, profundidad y claridad. El whisky recién destilado es claro como el vodka o la ginebra; 18 años en madera de jerez convertirá el whisky en un color más similar al de la melaza, cobrizo. Entre estos dos extremos existe toda una gama de tonalidades, los más jóvenes presentan colores amarillos claros, 12 años le darán un aspecto de amarillo oro, intenso.

La apariencia del whisky debe ser una guía de cómo se ha madurado, y por cuánto tiempo, porque el color depende del tipo de madera utilizada. Es casi seguro que un whisky color de Jerez ha ya sido madurado en un barril de Oloroso usado por primero vez, mientras que uno muy pálido sugiere una tercera o cuarta uso de un barril de bourbon. Acuérdese de esto a menos que beba whisky que ha sido sacado de un barril solo, varios barriles diferentes (entre tres y trescientos) han sido puestos juntos.

Para complicar más el tema, se permite a las destilerías agregar una pequeña cantidad de colorante (en forma de caramelo) para asegurar que toda la cosecha tiene el mismo color. Por esta razón el color es a veces una distracción en el whisky, en Escocia es permitido por ley oscurecer los whiskies dentro de los barriles con un pequeño porcentaje de colorante de caramelo, algunas casa no hacen esto, pero muchas sí, y la ley lo permite. Así que fíjese en el color pero no lo tome como algo determinante en la calidad.

El segundo paso es agregarle un poco de agua, casi la misma cantidad de agua que de whisky. No se asuste, no es pecado agregarle un poco de agua al whisky, de hecho es un mito. Cuando los whiskies se destilan salen casi a setenta grados de alcohol en el caso de los de malta y a noventa y cuatro grados de alcohol en los blended. Por ley los whiskies escoceses deben embotellarse a cuarenta grados de alcohol, así que reducimos tres veces con agua el whisky antes de embotellarlo para bajar su nivel de alcohol. En general cualquier agua limpia embotellada sin gas es ideal. El agua debería ser fresca, pero no congelada.

Si usted cata un espirituoso puro el grado alcohólico va a inhibir totalmente sus papilas gustativas y los lóbulos olfativos, por lo tanto será más difícil diferenciar entre un whisky y otro. Al agregar agua, el whisky aumenta dos grados de temperatura, su grado de alcohol se suaviza y los ricos e interesantes aromas que están detrás del alcohol aparecerán.

Tape con una mano la copa y agítela en círculos. Destape y acerque su nariz dentro de la copa. La cata del whisky se hace principalmente con la nariz, un órgano mucho más agudo que el paladar, aunque los dos están interrelacionados en el momento de beber. Mientras que sólo hay cuatro sabores primarios, hay 32 olores primarios. Estas partículas volátiles se perciben por las papilas olfativas localizadas en la parte posterior de la nariz y en conexión directa con el cerebro.

Reconozca el whisky: Si los aromas recuerdan yodo, alcohol medicinal, algas, humo, y turba en gran cantidad, seguramente estará probando un whisky que viene de las islas de Escocia. Si el aroma es suave, dulce y recuerda almendra, vainilla, caramelo y frutas el whisky debe venir de la región de Speyside en las tierras altas de Escocia.

Luego deguste un poco de la bebida. Tome un poco y paséelo por toda la boca y paladar. La lengua no sólo reconoce los sabores primarios sino también percibe lo que se conoce como “mouthfeel” (tacto en la boca) la viscosidad, la textura, y la suavidad del líquido que estamos probando y la fuerza alcohólica lo cual es esencialmente una valoración del grado de dolor, desde lo molesto hasta lo insoportable, lo cuál debe ocurrir con los whiskies de menor edad. Entre más joven es un whisky, más grado de dolor y alcohol se sentirá en la boca. Otro error muy común: no crea que porque más fuerte es, mejor el whisky, al contrario, los whiskies con mayor edad de maduración, son mucho más suaves y queman menos la boca.

Por último analice el retrogusto y la persistencia. Bote un poco de aire por la nariz luego de tragarlo. Los aromas deben recordarle madera, cuero, tabaco, humo y vainilla si el whisky tiene más edad de maduración. La persistencia (cuanto tiempo dura la sensación y aromas del whisky en la garganta) muestra la calidad, entre más tiempo dure, mejor el whisky. Al cambiar de copa puede probar algo de pan neutro, agua y nueces suaves para limpiar las papilas.

Haga la prueba en su casa: compare dos o más whiskies, la mejor forma de aprender es probando, hágalo con uno joven que no declare edad y uno 12 años. Pruebe un día la diferencia entre un whiskey americano que se caracteriza por sus aromas a ron, maple, caucho y caramelo tostado a diferencia de un scotch más seco y ahumado. Luego puede comparar uno de malta (ejemplo: The Glenlivet 12 años) con un blended (ejemplo: Chivas Regal 12 años) y comenzará la experiencia única de poder diferenciar whiskies y encontrar su favorito.

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